viernes, 14 de febrero de 2025

viernes, 12 de junio de 2020

Como yo entiendo el Maithuna

Hoy quiero hablar un poco del intercambio de energía sexual entre hombre y mujer y hacer una descripción que puede sonar un poco técnica pero que estoy segura de que nos ayudará a los que somos más mentales y concretos que abstractos.
Hace aproximadamente 7 años, cuando comenzó mi interés por una Sexualidad diferente a lo que conocía hasta el momento, me sentí atraída por los textos de Tantra.
Cuando leía las contraportadas me imaginaba que adentro del libro encontraría la "fórmula celosamente guardada a través de miles de años" para una Sexualidad Espiritual.
El primer libro que leí resultó ser desesperantemente incomprensible para mí.
Lo único que logré entender desde el punto de vista práctico es que el Tantra invitaba a una Sexualidad muy meditativa, casi sin movimiento y en ciertas posiciones específicas.
Lo demás era filosofía, historia de los cambios en la búsqueda espiritual del hinduismo y el budismo, en donde el Tantra aparecía como un movimiento revolucionario, opuesto a la ortodoxia establecida, negadora del placer y la sexualidad.
Como segundo paso compré otro libro hermosamente ilustrado, donde hablaban con profusión de detalles de la "preparación" para el gran momento cúspide de la conexión espiritual hombre-mujer, el acto sexual en sí....el Maithuna.
Detallada descripción de la preparación del cuerpo, del baño, de los colores a elegir para los cojines, de los aceites esenciales, de las técnicas del abrazo, el beso, la caricia....y luego el coito como tal, haciendo especial énfasis en lo que se llama posición Yab-Yum que es la del hombre sentado con las piernas cruzadas y la mujer sentada sobre él abrazándolo a su vez con sus piernas.
En fin...muchas ilustraciones fabulosas, mucha estética en todo, pero seguía sin entender realmente de qué se trataba.
He caminado bastante desde entonces, he probado, la vida ha sido generosa en cruzarme muchas fuentes diferentes de información y experiencia y quisiera ahora explicar con un lenguaje más moderno lo que he entendido.
En la antigüedad, digamos, hace 4 mil o 5 mil años atrás, la frecuencia y cualidad vibracional de los cuerpos humanos era más baja o densa que la de los cuerpos humanos actuales.
Para poder "sentir" la energía que es una experiencia sutil, había que subir lo más posible esa frecuencia.
Entonces, había que hacer grandes esfuerzos. Hacer ayunos, purificaciones, dietas estrictas de vegetales y frutas que aseguraran que el cuerpo estuviera lo más liviano posible.
Además de eso, había que cultivar con regularidad una actitud meditativa, cantar mantras y observar yantras, que permitieran sintonizar el estado de consciencia con una frecuencia más elevada.
Era una forma de vida, solo para poder subir la rata vibracional y poder entonces tener acceso a experiencias místicas del espíritu.
Nuestros tiempos modernos son diferentes. No necesitamos tanto esfuerzo para acceder a experiencias místicas.
Estoy segura de que la mayoría de los que leen este blog han estado en experiencias de meditaciones colectivas en talleres, o reuniones o tienen alguna herramienta de meditación que usan con cierta regularidad (considerando que Yoga, Tai Chi, Chi Kung, etc, son también formas de meditación).
Y estoy segura de que han entrado con mucha facilidad en estados alterados de consciencia.
Han visto ángeles, mensajeros del espíritu, han visto colores, corazones cristalinos, han sido absorbidos, han danzado en el universo, han visto filamentos dorados y plateados...todas estas son experiencias místicas...todo esto es el resultado de que hoy en día nuestra tecnología que es nuestro cuerpo humano vibra a una velocidad más alta, es más sutil y puede acceder a otras bandas de frecuencia que siempre han coexistido con nosotros, pero que no eramos capaces de sentir o experimentar.
Todo esto es aplicable a la Sexualidad.
El Tantra se basa en toda una filosofía de vida con ejercicios prácticos cuya finalidad era elevar nuestro nivel de consciencia, acelerar nuestra rata vibracional y permitirnos acceder a ese mundo místico espiritual.
Lo que ocurre es que ya no necesitamos cosas tan complicadas, ni rituales tan exhaustivos, ni purificaciones tan severas...porque ya nuestra tecnología tiene una frecuencia vibracional más elevada...y todo se nos facilita.
Así sucede con la experiencia de la Sexualidad sutil que nos conduce a la experiencia de la Sexualidad Espiritual.
Un hombre y una mujer que se unan sexualmente hoy en día, pueden acceder a niveles muy elevados de conexión y experiencia sutil, si saben construir suficiente intensidad de placer en el cuerpo, y si mantienen una actitud de Honra durante el encuentro.
Para construir suficiente intensidad de placer necesitan actuar meditativamente.
Para mantener una actitud de Honra deben reconocer que el cuerpo es un Templo y que están amando a Dios a través de la otra persona.
Dicho esto podemos describir algo más concreto.
Comienza una conexión sexual entre el hombre y la mujer.
Debe haber una ronda de estimulación.
Voy a describir la estimulación a la mujer.
Puede empezar por ser unos besos en la boca y el cuello. Luego la estimulación a las mamas. Debe ser primero fuerte, como un masaje y luego suave, muy sutil, como casi un roce. Siempre en forma circular, como siguiendo los trazos de la energía en un vórtex. Luego estimular firmemente los pezones, y luego suave. Volver al estímulo circular de la periferia de la mama. Comenzar a tocar todo el pecho y la cintura. Primero fuerte como un masaje, luego suave como una caricia sutil. Siempre jugando con las dos formas de estímulo. Haciendo círculos en el abdomen siguiendo otro vórtex de energía.
Volver a las mamas y de manera circular seguir estimulando.
Voltear boca abajo.
Hacer leves pellizcos en la nuca y luego acariciar con un roce suave. Luego frotar y soplar.
Bajar por toda la espalda con masaje fuerte y luego sutil suave, acariciando la cintura y luego bajando a las nalgas.
Masaje firme de las nalgas en forma circular de acuerdo al vórtex de energía y toque suave del pliegue glúteo con los dedos o con la lengua.
Boca arriba de nuevo. Masaje a las mamas otra vez en forma circular. Bajar masajeando hacia las piernas y luego hacer toque sutil.
En toda esta secuencia aún no ha habido toque a la zona genital.
Durante este tiempo de preparación lo que se está haciendo es acumulando energía sexual, como aquellos carritos de cuerda a los cuales uno cargaba dando vueltas a una pequeña llavecita.
Luego de un lapso de tiempo que debe ser mínimo de 30 minutos es que se puede entonces tocar la zona genital. No debe tocarse el clítoris de primero.
Debe hacerse un masaje con lubricante o aceite virgen vegetal de toda la vulva.
Labios mayores, labios menores y perineo.
De nuevo una alternancia entre toque firme y toque suave.
Por supuesto se puede pasar por encima del clítoris, pero no se debe detener ahí, para no descargar la energía que se ha logrado acumular.
Es muy importante que toda esta experiencia esté acompañada con una RESPIRACIÓN ABDOMINAL PROFUNDA.
Todo el tiempo!!!!!! No se puede olvidar!!!!! Anótenlo en un papel y pónganlo a la vista!!!!!
RESPIRAR PROFUNDO!!!
Esa es una clave fundamental para la construcción de la energía sexual.
Entonces, luego de dedicarle unos 10 minutos a la zona vulvar, se debe regresar al estímulo del cuerpo por unos 10 minutos más....y luego un rato más a la zona vulvar...
Cuando ya ha pasado aproximadamente 1 hora en este juego de cuerpo y genitales alternados, SIN ORGASMO, entonces el hombre colocándose encima de la mujer, debe comenzar a deslizar su pene, con mucha lubricación, por toda la zona desde el clítoris hasta la entrada de la vagina, permitiendo que sea absorbido por la vagina.
Y recordar que deben RESPIRAR...
Y ahora introducir el pene con mucho control, solo hasta llegar al 1er tercio de la vagina que es donde está el punto G.
Y ahí se debe quedar...
Entonces, esperar muy quietos los dos, sintiendo.
Lo que van a sentir es una descarga de energía que no se parece en nada a un orgasmo físico convencional.
Puede inclusive sentirse como un hormigueo en todo el cuerpo, como cuando uno hiperventila.
Es la energía sexual expandiéndose.
Lo que ha ocurrido es que hemos conectado el circuito.
Luego de haber acumulado la carga de energía sexual, el pene como polo positivo se coloca sobre el punto G como polo negativo y comienzan a circular las Fuerzas Cósmicas Masculina y Femenina a través de ambos cuerpos.
Así es como se practica el Maithuna.
No es con el movimiento clásico de penetrar y sacar. Eso es otra cosa.
El Maithuna es solo hacer el circuito entre el polo positivo y el polo negativo.
Una vez hecho el contacto, la pareja se queda muy tranquila, respirando profundo y sincronizado y permitiendo que la energía se mueva. Pueden moverla visualizándola en un circuito entre los dos, o pueden simplemente quedarse en estado contemplativo sintiendo. Recomiendo lo segundo.
Puede haber movimiento interno de la vagina y el pene, pero no frotación, porque la frotación dispersa la energía. El pene puede deslizarse entonces completo y mantenerse dentro de la vagina.
Ese contacto debe mantenerse por un mínimo de 25 minutos contados por reloj!!
Van a ocurrir muchas cosas indescriptibles con el juego de la energía sexual.
Corrientes internas que se expanden, gozo, expansión del chakra del corazón, expansión a nivel de la cabeza...
Es la experiencia terrenal de corrientes cósmicas de la energía del Dios Padre/Madre Creador.
Quiero que sepan que esto no es complicado, ni requiere de grandes preparaciones.
Solo requiere experimentar altos niveles de placer y cultivar una actitud meditativa.
Entonces, la energía se moverá sola y la experiencia será inolvidable.
Dra. María Gabriela Santini Vila
Médico. Sexóloga Holística.
www.sexualidadholistica.com

martes, 15 de octubre de 2019

El desencuentro sexual de las parejas


Una de las cosas que más me conmueve durante mi trabajo de educar sobre sexualidad es el desencuentro sexual entre la pareja. 

La mayoría de los casos me encuentro ante una pareja que en sus inicios de relación y en sus inicios de convivencia podían disfrutar ampliamente de su sexualidad. Luego casi sin darse cuenta de cómo, ocurre un declive, un enfriamiento y una apatía que los invade y que parece rebelde y resistente a desaparecer.

Las razones convencionales pueden ser muchas. La rutina, la falta de tiempo, el estrés, los cambios personales, los hijos. 

Pero la verdad es que la razón es básicamente energética.

Tiene que ver con el ascenso de la energía sexual desde los centros inferiores hasta el centro del corazón.

La sexualidad fogosa y apasionada de los primeros tiempos de la relación de pareja tiene como función atraparlos y motivarlos a unirse y permanecer unidos para empezar juntos un proceso de transformación y evolución.

Esa intensidad de deseo sexual tiene como razón de ser el asegurar que la pareja se una y que deseen seguir unidos. Pero es solo la puerta que se abre hacia un largo corredor cuya siguiente puerta es el corazón.

Debido a la conexión energética que existe entre el centro sexual y el centro del corazón, toda experiencia sexual "abre" el corazón. 

Durante el compartir sexual, durante la excitación sexual y la experiencia de placer se abre el corazón. Es algo intenso y temporal.

Luego para mantener el corazón abierto hay que esforzarse. No se sostiene automáticamente. El sexo solo lo abre para que luego la personalidad cultive ese corazón y lo mantenga abierto.
  
Si nos ponemos a analizar, resulta que la convivencia es la forma más fácil de cerrar el corazón. La convivencia implica enfrentarse sin posibilidad de huida con limitaciones, temperamentos, caprichos, miedos, manías, interferencias y mucho mas. 

En realidad la convivencia es un coctel explosivo que puede llevar a perder el corazón hasta el punto que sea muy difícil encontrarlo.

Ahí es cuando comienza a sufrir la sexualidad de la pareja.
Mientras mas cerrado el corazón por la rabia, el resentimiento, la decepción, más dormida la sexualidad.
Tan pronto se recupera un poco el respeto, la confianza y la admiración, vuelve a aparecer el deseo sexual.
Cuando la pareja discute, se agrede, se hiere y luego se siente atraída a unirse sexualmente lo que está haciendo instintivamente es tratando de reconectar con el corazón. 
Es la forma de tocar aunque sea un ratico el corazón abriendo el canal de energía. Solo que si no hay trabajo posterior, quedará como un sexo de reconciliación sin que produzca verdadera transformación de la pareja.
Invito a las parejas que están viviendo este proceso de desencuentro sexual a que no busquen la solución en experiencias extremas que solo despierten el deseo erótico, sino que busquen más arriba de los genitales...en el corazón...y despertarán de nuevo la chispa de atracción y excitación que conocieron antes de que la convivencia la apagara.


domingo, 20 de mayo de 2018

Los Misterios del Orgasmo femenino.


Que el orgasmo de la mujer sea misterioso es tomado como algo malo, frustrante y a veces doloroso. Conociendo el orgasmo del varón, relativamente fácil de lograr e intensamente explosivo, es lógico que ése se convierta en la única referencia. A fin de cuentas ese orgasmo se escucha, se ve y se siente claramente. Las mujeres también experimentan orgasmos explosivos de naturaleza masculina. Orgasmos de fuego, que se prenden rápido y se consumen rápido. Pero la mujer también tiene orgasmos de otro tipo, propios de su naturaleza de agua. Orgasmos suaves, lentos, ondulantes, que se elevan desde su vientre abriendo sus pulmones, su corazón, su garganta. Son orgasmos sutiles, gentiles, que se viven como placer que recorre todo el cuerpo. Orgasmos que cambian su naturaleza según los cambios hormonales, según los ciclos de la Luna. Orgasmos que se viven diferente según se construyan en el clítoris, el punto G, el punto A, o cualquier otra letra del abecedario del placer de la mujer. Orgasmos que sacan de la rutina, que sorprenden porque son siempre diferentes. Orgasmos que alimentan el cuerpo, el alma y el espíritu. Si tienes una pareja mujer te invito a que la veas como un jardín de flores, en el cuál cada flor es una variedad distinta de orgasmo y la acompañes a que cada encuentro te regale una flor de color y aroma únicos. Esa es la belleza del "Misterio del Orgasmo femenino".
Dra. Maria Gabriela Santini Vila

lunes, 18 de diciembre de 2017

Sobre un nuevo paradigma de educación sexual.

Escribo estas líneas luego de tiempo sin escribir mis pensamientos y experiencias.
Estaba un poco paralizada ya que YouTube me cerró la cuenta que está asociada con este blog, por poner unos videos no permitidos.
Bueno, tienen razón. Si no se cuidan se les llena el YouTube con todo tipo de cosas de corte pornográfico, así que entiendo el recelo.
La verdad es que es difícil hacer crecer la educación sexual con una nueva consciencia ya que hay muchos prejuicios con la palabra "sexo".
Por ejemplo, cuando quiero promover un curso sobre Sexualidad Holística me bloquean en Facebook la posibilidad de promoverlo pagando, ya que no se puede ofrecer ningún tipo de curso que lleve la palabra "sexo" o una asociada.
Así que la difusión de mis cursos por esa vía está limitada.
Twitter tiene una energía diferente. No he tenido buena suerte ofreciendo mis formaciones por esa red social, en cambio Facebook pareciera ser una comunidad comprometida e interesada en el crecimiento personal.
Pero bueno....hay limitaciones para ponerse en contacto con el sexo y lo comprendo.
Dar permiso para tratar sobre sexo es abrir una caja de Pandora de donde puede salir desde lo más sagrado hasta lo más profano.
Todavía no han llegado esos tiempos.
Los tiempos de permitirnos un debate abierto y sano sobre sexualidad.
Sin embargo estamos en la aurora de un cambio de consciencia profundo y revolucionario sobre la sexualidad.
Lo primero es que ya no tenemos miedo de hablar de "orgasmo" ni de "preferencias sexuales". No tenemos miedo de reconocer que nos excitamos y que nos gusta el sexo.
La energía sexual fluye más abundante y produce grandes desafíos.
Los niños están muy sexuales, los adolescentes están tan sexuales que no saben con quién quieren explorar esa energía que los toma y los modela.
Los adultos están desatados probando sexo en pareja hetero y homo, en grupos, con extraños, con conocidos, tipo aventura, por pago, sin compromiso....y así un número muy variado de modalidades que antes solo eran posibles en el más absoluto secreto.
El sexo está más presente que nunca en nuestra cotidianidad y en algunas personas ha llegado inclusive a generar apatía, por sobre exposición.
¡Quién diría! Que podría llegar el día de aburrirnos del sexo.
Y justamente ahí es donde quiero llegar cuando titulo este comentario como "Nuevos paradigmas de educación sexual"....
Necesitamos reinventarnos en la forma como vivimos la sexualidad. Al estar abierta y disponible como lo está ahora empieza a ponerse aburrida. Parece que una vez que has probado todas las posiciones, te has puesto ropa interior variada, te has comprado bastantes juguetes y has probado el sado masoquismo te preguntas...y qué más hay??
Pues el nuevo paradigma de educación sexual es educar sobre la espiritualidad de la sexualidad.
Porque el sexo sin espiritualidad realmente se hace aburrido o en la búsqueda de ese "algo mas" se hace peligroso.
Si no se encuentra la conexión espiritual en el sexo, se producen dos caminos angustiosos. Uno es el de la rutina y la repetición automática, y el otro es el de la exploración peligrosa que puede dejar más vacío aún.
Pero no quiero hacer un escrito pesimista y regañón.
Lo que quiero es mostrar un misterio que no hemos contactado, que es el misterio de la espiritualidad en la sexualidad.
Y para permitir que ese misterio se revele, hay que construir un nuevo paradigma de educación sexual, que lleve por un camino de expansión de consciencia para poder entender que sí están conectados sexo y espíritu, y que sí hay un camino para vivir esa conexión.
Estamos construyendo ese nuevo paradigma....

sábado, 17 de mayo de 2014

La importancia del Masaje Genital



¿Masajear los genitales? ¡Oh! ¿Es una masturbación?  ¿Es una técnica de sanación? ¿Está en el Kamasutra? ¿Cuál es su utilidad?
Para algunas personas la idea de darle un masaje a los genitales es muy extraña y novedosa. Desafía la relación que se tiene en general en nuestra cultura con respecto a estos órganos tan valiosos.
Si es el caso de una mujer, lo más seguro es que no haya tenido ni mucho contacto visual ni mucha experiencia tocando las diferentes estructuras que tiene entre las piernas.
Para los hombres es diferente. Ellos han aprendido a tocar sus genitales para producir placer y eso no ha sido tan condenado socialmente.
¿Qué tal la idea de tocar los genitales sin la intención de orgasmo? Solo para conocerlos, para despertar la sensibilidad, para explorar sus espacios secretos y para abrir el corazón.
El toque del pene y del escroto casi siempre termina en la explosiva y exquisita experiencia del orgasmo, razón por la cual sugerirle a un hombre que toque sus genitales sin buscar la eyaculación, puede resultarle incomprensible y hasta chocante.
Para la mujer proponerle que toque sus genitales de manera meditativa, frotando y acariciando en forma tal que descubra sensaciones y emociones nunca antes contactadas, puede ser realmente amenazador.
Pero hay una belleza escondida en el masaje de los genitales que merece romper todos los tabúes, derrumbar las paredes de protección y aventurarse al control del deseo de explotar, porque solo así podrán descubrirse sensaciones nunca antes experimentadas.
¿Cómo empezar esta aventura?
Muy fácil. Solo se necesita un lugar seguro, cómodo, tranquilo y privado.
Se necesita la desnudez y el compromiso consigo mismo.
Imprescindible un lubricante, que ayude a deslizar los dedos por esos espacios inexplorados que guardan un placer exquisito que realmente asombrará.

Y por encima de todo, un corazón abierto, dispuesto a honrar al cuerpo, a su belleza, a su inteligencia y a su maravilloso potencial de utilizar el placer como una forma de contactar con la esencia del alma y de tocar la propia Divinidad.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La Energía Sexual-Creativa

Esta es una canalización que me llegó por correo. 
Lamentablemente no conozco la fuente y me hubiera gustado poderle dar el crédito correspondiente.
La coloco aquí para que puedan leer los mismos conceptos que he ido conversando a través del tiempo, pero que están dichos por otra persona.
Me doy cuenta de cómo se produce el fenómeno del despertar de consciencia en diversos lugares al mismo tiempo.
Ya el lenguaje sobre la Energía Sexual empieza a ser un lenguaje universal, sin las menciones al Tantra o al Taoísmo.
No es que eso sea malo, sino que los occidentales en muchos casos encuentran ese lenguaje demasiado ajeno y eso impide que se conecten con un conocimiento que es intrínseco al ser humano pero que para esta cultura estaba oculto.
Se los dejo para que lo lean y les sirva de reforzamiento acerca de la importancia de la Energía Sexual y su cultivo consciente en este momento de nuestra evolución.

La Energía Sexual-Creativa.

"Esta poderosa energía está diseñada para tres cosas importantísimas: dar vida a otro ser humano, dar vida a nuestros sueños en nuestro exterior y dar vida nueva a nuestro interior.

La energía sexual se puede utilizar para curar el cuerpo físico enviándola con la respiración, la conciencia y la imaginación a donde se desee, alimentando cada célula con esta deliciosa energía orgásmica. Se puede utilizar para cambiar la realidad aprovechando el impulso de la energía del orgasmo para poner nuestro más deseado pensamiento en el espacio.

La sexualidad nos recuerda el sentirse uno con el otro, nos recuerda el gozo y el placer. Nos recuerda nuestro orgásmico origen y que la finalidad de la vida es el disfrute consciente de todo cuanto podamos conocer y experimentar.
Esta energía es la misma que nos dio la vida desde el principio de nuestra conciencia.
Es la misma energía de Hunab Ku, el Único Dador del Movimiento y la Medida.

La energía sexual es tan potente que es por esa razón que aquellos manipuladores de siempre hicieron la más feroz campaña contra otro uso que no fuera el reproductivo.
Es la energía de las diosas y los dioses y por eso a los abusadores les parece tan terrible, porque es mortal para aquellos que se han quedado estancados en el gozo morboso del poder en el mundo material a través del pésimo uso del Libre Albedrío, ya que es la energía que nos alimenta de conciencia y nos inyecta de pura vida y amor.
Si la humanidad vuelve a usar su energía sexual de manera consciente, el mundo comenzaría a transformarse como por arte de magia. Ya no existiría poder en nada que atente contra la Vida y la Evolución. La gente no podría ser manipulada por que comenzarían a funcionar como dioses y diosas vivientes.
La energía sexual está llena de mitos y leyendas. Debido a que se mueve por nuestra columna se asoció rápidamente con la Serpiente; le da vida a la serpiente energética de nuestra espina dorsal y de esa manera enciende todos nuestros centros energéticos vitales. Es por esta razón que, al castigarnos de alguna manera por usar nuestra sexualidad para el goce y la sanación, y convencernos de darle espacio a la culpa en nuestro corazón, la serpiente pasó a ser la representación del demonio, de la tentación, de lo peligroso y lo mortal. Nada más alejado de la realidad.
Debemos elevar a la serpiente hacia arriba de nuestra columna vertebral y darle alas que nos lleven hasta el infinito.

Hablando de manera práctica, hay pasos básicos que podemos seguir creándolos por puro gusto y basándonos, más que nada, en nuestra imaginación. Para comenzar, debemos recuperar nuestra capacidad de respirar profunda y correctamente. La respiración es el combustible que usa la energía sexual para viajar por nuestro cuerpo y la imaginación es su vehículo. 

Un paso fundamental es permitirnos libremente hacer el amor cuando hay una conexión que se siente con todo el ser, y gozarla, sin culpas ni remordimientos, amando a la vida y enviando la energía que se crea a través de todo el cuerpo, por nuestra columna vertebral hacia arriba, acariciando todos nuestros órganos internos y expandiéndola por todo nuestro ser, para regenerar nuestros tejidos y permitirnos un reordenamiento a nivel celular. 

Usamos de esta manera, la energía creativa que se encuentra en nuestra sexualidad para renacernos a nosotros mismos, dándonos la posibilidad de comenzar otra vez, como seres recién nacidos, viviendo y percibiendo de la manera más pura e inocente posible.
Al mismo tiempo se repiten mental o verbalmente los deseos más bellos que quieren hacerse realidad. También se envía esta energía a la Madre Tierra y a todos los seres que la habitan, con amor y respeto, para que alimente todo lo hermoso en el planeta como un bálsamo exquisito que la Tierra lo siente en el fondo de su corazón. 

Debemos aprender a mantener la frecuencia del orgasmo para usarla como una bomba que lleva esta energía amorosa y creativa a todo el Cosmos y en especial a la propia vida para que se transforme en puras experiencias gozosas que nos den gusto estar viviendo.
Una diferencia fundamental entre la mujer y el hombre es su configuración energética sexual. La mujer está profundamente conectada con la vida y su sistema energético le permite extraer vida de la fuente misma para ella y para el ser que está engendrando.
Las mujeres estamos conectadas naturalmente a la fuente de energía creadora. Los hombres nacen con una gran cantidad de energía limitada. Esta energía es fantástica y suficiente para que el hombre tenga una vida plena y mágica. La ignorancia con respecto a este punto es el origen de la competencia entre los sexos y de la leyenda de que la mujer salió de la costilla del hombre. 

El hombre puede mantener esta energía creativa-sexual al máximo si tan sólo entendiera mejor como cuidarla. Y el primer paso es la comprensión de que esta energía está físicamente almacenada en el semen, y que éste, a través de la absorción de su energía con una simple técnica respiratoria e imaginativa, alimenta con pura vida a todas las células dando al hombre energía, vigor y mucha magia. 

Para esto es necesaria la práctica de la respiración profunda. La respiración se usa para absorber la energía creativa del semen y subirla por la columna y expandirla a todo el cuerpo y desde ahí hacia el Universo entero y también enfría los ánimos para aprender a controlar el movimiento del semen. Con una buena práctica el hombre comienza a experimentar orgasmos internos, orgasmos femeninos que son infinitamente más elevados. 

La mujer usa la respiración de la misma manera para absorber la energía creativa de los óvulos y hacerla viajar por el cuerpo y el espacio.

La práctica de este “sexo sagrado” es la puerta de entrada de la humanidad a la realización y felicidad total. Esta manera de usar la energía sexual es nuestra medicina para tantos desastres.
Es necesario que dejemos de tener hijos antes de hacer un trabajo interno, de sanación y purificación. Al regenerarnos y renacer, estamos preparados para dar vida a seres mucho más evolucionados y ayudarlos en su viaje por el planeta.

La energía sexual es una gran herramienta que puede ayudarnos para hacer el cambio mágico en este planeta. Es la misma energía de la creación. 

Sería un gran acto de nuestra parte que por un tiempo disminuyéramos de manera notoria el uso de nuestra energía sexual sólo para reproducirnos y la ocupáramos en enviarla a nuestro propio cuerpo para sanarlo y renacerlo a él primero y luego a la atmósfera, a la Tierra, y a todos los seres conscientes para mejorar la realidad.

No importa en estos momentos si quien está contigo es o no una pareja estable, lo que realmente importa es que existan en este planeta hombres y mujeres que practiquen este acto de dioses, siempre y cuando exista un gran amor y respeto entre ambos y se viva, sin necesariamente hacer alguna ceremonia, el amor sagrado, la unión de los dos opuestos-complementarios, el ying y el yang en perfecta armonía y creando más energía creativa para usarla sabia y concientemente; siempre a través del humor, la elegancia y la gracia; en fin, recreando el momento más bello de la vida."

martes, 17 de septiembre de 2013

Hablando un poco sobre la sexualidad.

Este escrito es de un hombre muy especial para mi. Un alma maravillosa que gracias a Dios no se cansa de explorar, lograr, perder, recuperar, y volver a encontrar el sendero de la espiritualidad a través de la sexualidad.

Cambiar nuestras sexualidad para una mejor, mas bonita, mas cercana al cielo, vigorizante por días, con una conexión con la pareja que permanece y ... lo que el lector quiera agregar en esta misma dirección es algo que muchos anhelamos. Queremos dejar atrás la sexualidad depredadora, la de la satisfacción desconectada de la pareja, la que nos encierra en una vida secreta impensable de compartir con el mundo, la de la vida paralela con amantes o sin amantes pero paralela, la sexualidad vivida con vergüenza, y ... que el lector agregue características a la sexualidad que observa que ya no le conviene.

Encontrar esa nueva sexualidad es relativamente fácil, es cuestión de llegar a saber que existe y desearla. Buscar el cambio, si se vive en pareja puede no ser tan fácil como se pudiera pensar pues la pareja pudiera recibir la propuesta de cambio como una crítica que le hiere muy profundo en lo que piensa sí misma. 

Después de haber descubierto que si existe la nueva sexualidad que estamos buscando la vivimos como un juguete nuevo: retomamos la actividad sexual, la risa, la plenitud de corazón de cuando estábamos enamorados, exploramos nuevas sensaciones absolutamente desconocidas por impensables y profundizamos en lo que estamos aprendiendo.

Pasa el tiempo y viene las primeras sorpresas, nos toca reconocer que disfrutamos la nueva sexualidad pero que entre unas y otras regresamos a la anterior, la que nos ofrece aquella sensación de placer de descarga y de sueño profundo al que tanto procuramos acceder para calmarnos, la que lleva nuestros miedos a niveles soportables, la que nos ayuda a recuperar la emoción y convencernos que sí amamos a nuestra pareja, la que al menos nos brinda un éxito en el día eyaculando o un orgasmo que se convierte en nuestra única victoria en días difíciles.

Esta doble vida sexual que se da al comenzar a descubrir la nueva sexualidad me luce natural pues mi experiencia es que las transformaciones profundas son lentas y dos pasos para adelante y uno para atrás y al revés.

Es importante reconocer que después de descubrir una forma mejor de vivir tendemos a regresar a la peor por conocida y no desafiante.

Y es a este desafío de la nueva sexualidad a la que me quiero referir. Cambiar la sexualidad es cambiar la forma de vivir, es cambiar la forma cómo obtenemos la energía de Vida y lo que hacemos con ella. Se trata de un cambio que nos afecta en todos los planos de nuestra existencia. Desde la forma como experimentamos y amamos nuestro cuerpo y quienes somos hasta nuestra concepción del universo, pasando por nuestros sentimientos hacia quienes nos rodean que amamos o rechazamos.

La nueva sexualidad nos propone dejar atrás la sexualidad anterior, los conceptos que ya no se acomodan a nuestra nueva conciencia, el uso utilitario del sexualidad, el amor hacia nuestro propio ser cambia y el aprovechamiento utilitario de quienes nos rodean no tiene mas sustento y sí, todo muy bueno pero nos pone en crisis y llega un momento en que hay optar entre seguir cambiando o regresar a la sexualidad anterior; lo que no podemos hacer es traer escondida la sexualidad anterior a la nueva, para descansar de las exigencias del cambio.


Oscar Andrés Aguilar Pardo

viernes, 13 de septiembre de 2013

La sexualidad es una religion.

Cada día que pasa se despeja para mi, en una pequeña fracción, el Misterio de la sexualidad.
Después de observar en forma panorámica diferentes religiones me he dado cuenta que la religión de esta Nueva Era es la sexualidad.
¿Qué es una religión? Es un cuerpo de conocimientos y prácticas que buscan disolver el aspecto humano para conectar con el aspecto Divino.
Todas las religiones nos enseñan que debemos controlar y disolver aquellas pulsiones instintivas animales y refinarlas de manera que a través de diferenciarnos de lo animal podamos encontrar lo espiritual.
También las religiones nos enseñan a cultivar los atributos del corazón para parecernos a Dios, cuya naturaleza es Amor. 
La paciencia, la tolerancia, la compasión y el amor incondicional son ejercicios permanentes en cualquier filosofía espiritual y su práctica nos acerca a Dios.
En cambio el egoísmo, la envidia, la lujuria, la gula, la avaricia, la soberbia, la ira y la pereza nos alejan de la naturaleza amorosa que es la sustancia de Dios.
Los rituales de las religiones son actos que se hacen sagrados gracias a la intención que se coloca en ellos. 
La consagración es la acción de invocar las fuerzas del espíritu para que se hagan presentes en un acto humano y lo transformen en un acto Divino.
Pues si ponemos atención veremos que todo esto es aplicable y cultivable a través de la sexualidad.
Lo primero y más importante es el control de la pulsion sexual.
Aunque pareciera que cultivar la sexualidad significa tener mucho sexo, eso no es correcto.
Hay una diferencia entre cenar en casa una copa de vino y un pedazo de pan, y celebrar una misa en donde se consagran el pan como símbolo de lo material y el vino como símbolo de lo espiritual.
Hay una diferencia entre un coito lleno de erotismo y disfrutado con mucho placer que deje al cuerpo satisfecho y al instinto saciado y un encuentro sexual durante el cual se fusionen las almas a través de una mirada, un toque sensual del cuerpo, una respiración compartida, un coito consciente y un manejo habilidoso de la energía sexual.
De verdad que la sexualidad practicada con criterio de religión es increíblemente poderosa.
Empieza por la contención de la sexualidad instintiva para refinarla de manera tal que no hay encuentros sexuales inconscientes y frecuentes, sino rituales sagrados cuidadosamente planificados durante los cuales se comparte placer, se honra al otro, se abre el corazón, se realiza un acto de desprendimiento del ego para generosamente dedicarse al placer del otro.
¿Qué cosa es más difícil que entregar placer sin esperar placer a cambio?
¿Qué es más antipático que contener el impulso de saciarse sexualmente?
Todos queremos saciar el impulso sexual, y es demasiado frecuente que actuemos egoístamente para lograrlo.
Controlar el impulso sexual y entregarnos a dar placer sin esperar nada a cambio es un enorme acto de generosidad que nos eleva espiritualmente.
¿Qué es más difícil que abrir el corazón y quedarnos desnudos y vulnerables durante el sexo? 
¿No es acaso el encuentro sexual la oportunidad de oro para amar al otro incondicionalmente? Amarlo a pesar de sus defectos, amarlo a pesar de su fealdad, amarlo a pesar de que nos ha hecho daño. ¿Verdad que suena difícil? Pues justamente por eso es que se convierte en un ejercicio profundamente espiritual.
Las religiones tienen sus rituales para conectarnos con la Divinidad. 
La sexualidad tiene todos los ingredientes para lograr ese mismo objetivo.
La sexualidad es unión con otro. El placer puede llegar a ser de tal intensidad que disuelve el ego y permite una experiencia de trascendencia durante la cual se contacta con el alma individual, con el alma de la pareja y con la existencia de Dios.
Si una misa puede ser una experiencia mística, un encuentro sexual puede igualmente serlo.
En el sexo hay devoción, entrega, desprendimiento, disolución y éxtasis...
Una religión tiene prácticas, exige disciplina, exige estudio y reflexión.
La sexualidad no se queda atrás. La distancia entre un coito intenso y sabroso, y el cultivo del arte de amar son muchas horas de dedicación, disciplina, ejercicios físicos y emocionales, y mucho ensayo y error.

Creo que tengo por delante muchísimo que reflexionar acerca del camino espiritual a través de la sexualidad...